Técnicas de estudio: ¿Cómo puedo ayudar a que mi hijo/a estudie mejor?
El hábito de estudio y el aprendizaje no solo dependen de las horas que pasamos estudiando, también es fundamental conocer cómo estudian nuestros adolescentes y si el tiempo invertido es, verdaderamente, de calidad.
Contar con buenas técnicas de estudio desde edades tempranas facilita la organización adecuada, comprender los contenidos y confiar en sus capacidades. Desde casa, las familias tienen un papel muy importante en todo este proceso.
Y… ¿por qué son importantes las técnicas de estudio?
Contar con buenas técnicas de estudio hace que la organización sea más efectiva y menos agobiante, cuando los niños/as o adolescentes saben de qué manera enfrentarse a una tarea o exámen con tiempo, se sienten más seguros y motivados.
Además, si estas estrategias son aprendidas de manera temprana, no solo les servirá para la etapa escolar, sino que mejorará todo su futuro y proceso de aprendizaje.
¿Conocemos algunas estrategias de estudio que son clave?
Algunas de las técnicas de estudio clave para una buena organización tanto en estudios como en otras responsabilidades son las siguientes:
- Organización del tiempo: establecer rutinas y horarios estables ayuda a crear hábitos sanos y evitar el estudio de última hora.
- Espacio adecuado de estudio: un lugar donde pueda hacer las tareas o estudiar tranquilo, ordenado y sin distracciones favorece la concentración.
- Lecturas comprensivas: antes de memorizar, es muy importante entender lo que se lee. Desde casa, se puede animar a subrayar ideas importantes o también a explicar el contenido con sus propias palabras. A veces el contenido está expresado de una manera que se aleja de la realidad de ellos, por eso es importante adaptar el vocabulario a experiencias que ellos sí entiendan con más facilidad.
- Esquemas y resúmenes: Una vez que el contenido está claro, los esquemas y resúmenes ayudan a organizar la información de manera visual, lo que facilita la memorización.
- Repasos frecuentes: Hacer pequeños repasos constantes es más efectivo que aumentar las horas pero pocos días. La memoria funciona de una manera más simple: dedicarle un ratito todos los días, es más efectivo que dedicar 3 horas solo un día o dos a la semana.
- Descansos y tiempo de ocio: Alternar los momentos de estudio con pausas cortas o incluso días de descanso, ayudan a que la atención y el rendimiento mejoren.
¿Cómo pueden ayudar las familias?
Las familias pueden ayudar de manera positiva, manteniendo una actitud de guía hacia el estudio, aspecto clave para la motivación.
Acompañar no significa hacer las tareas por ellos, sino guiar, animar y ofrecer apoyo. Valorar el esfuerzo, evitar sobrecargar o castigar, reforzar los logros y mantener una actitud positiva hacia el estudio.
Por otro lado, entender que cada niño tiene su propio ritmo y respetarlo es fundamental.
Para terminar…
Aprender a estudiar es un proceso que se construye poco a poco. Con paciencia, constancia y el acompañamiento de las familias… los niños y niñas pueden desarrollar herramientas que les ayuden a aprender mejor, sentirse seguros y disfrutar del camino del aprendizaje.