Es común que, como padres, comparemos el desarrollo de nuestro hijo con el de sus primos o compañeros de guardería. «Ya arrancará», dicen algunos; «cada niño tiene su ritmo», dicen otros. Pero, ¿cuándo deja de ser una cuestión de ritmo y se convierte en una señal de alerta?
A los 3 años, el lenguaje deja de ser solo etiquetas («agua», «mamá») para convertirse en una herramienta social. Si sientes que tu pequeño se está quedando atrás, aquí te damos las claves para entender qué está pasando.
¿Qué es «lo normal» a los 3 años?
A esta edad, un niño suele:
Tener un vocabulario de entre 200 y 500 palabras.
Formar frases de 3 o más palabras (Sujeto + Verbo + Objeto).
Ser comprendido por adultos extraños al menos en un 75%.
- Entender conceptos espaciales (arriba, abajo, dentro).
Señales de alerta
Si notas alguno de estos puntos, es recomendable consultar con un logopeda o neuropediatra:
No une palabras: Solo usa palabras sueltas para pedir cosas.
No responde a su nombre: O parece que «oye cuando quiere».
Uso excesivo de gestos: Prefiere llevarte de la mano o señalar antes que intentar decir el nombre del objeto.
- Lenguaje ininteligible: Si incluso tú, que pasas todo el día con él, tienes problemas para entender qué quiere.
Qué puedes hacer en casa hoy mismo
No te anticipes: Si señala el agua, no se la des de inmediato. Espera, mírale y di: «¿Quieres agua? Di: agua».
Habla en «expansión»: Si dice «perro», tú responde: «Sí, es un perro grande y guau-guau».
Adiós a las pantallas: A esta edad, el lenguaje se aprende por interacción humana, no viendo vídeos.
¿Te preocupa su evolución? A veces, una pequeña intervención a tiempo ahorra años de terapia en el futuro. No dudes en consultarnos para una valoración inicial.